
Jueves, 11/04/19
Lo que según muchos pensadores actuales representa una de las mayores crisis de la Europa moderna no reside en términos económicos, sino en su difícil relación con el pasado. El único lugar donde el pasado puede vivir es el presente, y si el presente ya no siente su pasado como algo vivo, nos resulta difícil avanzar. Pasado y presente se han convertido cada vez más en categorías de un imaginario horizontal y plano, donde las celebraciones en redes sociales de acciones cotidianas se mezclan con la violencia, el sinsentido, la política peligrosa y el odio.
Como pequeña contribución a una reflexión más amplia sobre la narración, comprometida en un debate a largo plazo aún en curso, Bruno Marrapodi presenta aquí una serie de bocetos de su serie «Sea painting», donde playas y mar diseñan un nuevo vocabulario simbólico que atraviesa distintos tiempos y estados de ánimo. La instalación está concebida como un palimpsesto de dibujos e imágenes originales proyectadas.

