Luka Zubicaray navega por temas de transformación, desde la infancia hasta la madurez, la elección a la responsabilidad y el deseo a la fe, a través de una serie de evocadoras narrativas visuales. Cada pieza abraza la imperfección como un aspecto esencial del crecimiento creativo. Este enfoque honesto y orientado al proceso invita al espectador a adentrarse en el estudio de un joven artista que aún está definiendo su identidad y su voz creativa. Todavía está en la etapa formativa de su oficio, que él piensa que sería interesante mostrar en lugar de tratar de parecer perfecto.