Daniel Horowitz trabaja en pintura, dibujo, collage e instalación. Su arte se enfrenta a las ansiedades sociales, encarnadas en figuras sin rostro y escenas quiméricas que representan la identidad desplazada. Objetos retorcidos y estirados o partes del cuerpo, representados en colores vibrantes, canalizan lo surrealista mientras examinan la realidad contemporánea. En su reciente exposición individual Sleepwalking/Somnambulisme at Espronceda en Barcelona, España (2015), las pinturas se deslizaron a través del espacio, fueron camufladas en un gran mural o integradas en una sala de estar de una época pasada, todo creado por el artista como una instalación específica del lugar.