Barry Wolfryd nació en Los Ángeles, California, pero ha desarrollado la mayor parte de su carrera artística en México, donde ha vivido durante los últimos 40 años. Las influencias de la música de los años sesenta, de Dylan a Frank Zappa, y de la escena artística de Nueva York, inspiraron a Wolfryd a realizar sus primeras pruebas creativas. Estas experiencias desarrollaron una base ideológica que él uniría con la cultura a través de la conciencia histórica y la crítica social.