
Inauguración: 7 de julio, 19h
Días de exposición: del 8 al 15 de julio. Lunes a viernes de 14h a 20h. Sábados de 10h a 14h.
Arriba, abajo, al centro y adentro es una exposición colectiva que muestra los proyectos desarrollados por los artistas Nadoe (Corea del Sur), Alberto Alejandro Rodríguez (Cuba), Ana Karen Rodríguez (México) y Laura Such (Reino Unido) en el marco del Programa de Residencias Artísticas Nectar. En colaboración con Espronceda Institute of Art & Culture y dentro del contexto del festival de arte emergente Art Nou Primera Visió, el programa de residencias NectART se basa en una convocatoria de propuestas de proyectos —bajo la temática urbano/rural— que permite a los artistas residentes profundizar en su proceso artístico y creativo en un entorno rural y conectar su práctica con la escena artística de Barcelona.
Esta exposición nos invita a reflexionar sobre cómo el arte y la cultura pueden ser utilizados como elementos para cuestionar la relación entre lo rural y lo urbano, donde un reencuentro entre la ciudad y el campo puede ser la clave para la transición de la sociedad hacia un futuro más sostenible.
En Arriba, abajo, al centro y adentro, los artistas exploran y cuestionan los supuestos sobre la vida y la cultura rural, aportando su visión personal a través de su práctica artística basada en la experiencia cotidiana del binomio rural-urbano y natural-industrial. Los proyectos de los cuatro artistas parten de sus identidades culturales y creativas y de sus motivaciones personales, que se interconectan entre sí y se inspiran en el entorno de Nectar y en su relación con él.
Alberto Alejandro Rodríguez desarrolla una práctica que explora la relación entre arquitectura y paisaje a través de su historia y memoria y —prestando especial atención a arquitecturas que han quedado al margen de la sociedad y se han vuelto obsoletas— trabaja con las huellas y materiales encontrados en estos lugares creando representaciones poéticas y visuales.
Laura Such explora escultóricamente cómo nos conectamos con nosotros mismos, con los demás y con la naturaleza y la cultura, reflexionando sobre las condiciones y limitaciones humanas reflejadas en la sociedad en la que vivimos, mediante un lenguaje lúdico, retórico y reflexivo para abordar cuestiones personales y globales con el uso de materiales contemporáneos y tradicionales que generan conflictos y oposiciones: una suerte de oxímoron visual.
El proyecto de Nadoe plantea preguntas sobre el valor y la función del hogar en nuestra época desde lo emocional y en el contexto urbano-rural. Para Nadoe, el concepto de hogar es dinámico, abstracto y subjetivo, y más allá de su definición, la artista busca, desde lo desconocido y lo extranjero, los elementos que proporcionan la protección física y el descanso emocional que para ella representa el hogar, volviendo a su espíritu primitivo y esencial.
La obra de Ana Karen Rodríguez parte de la observación e interacción con el entorno que la rodea, encontrando fenómenos que lo atraviesan y la atraviesan a ella, fenómenos que pertenecen a una economía y violencia simbólica, global e industrializada.
Combinando forma, materialidad y color, la artista plantea posibles escenarios y reinterpretaciones que construyen, intervienen, fijan y se extienden a través de su experiencia personal y su relación íntima con el lugar.











